Proceso de producción

La producción es un proceso largo y sofisticado, que se basa en viejas tradiciones, pero incorporando  equipos modernos.

 
Basándonos en nuestra larga experiencia, hemos establecido estrechas relaciones de cooperación con numerosos proveedores, que nos abastecen de la mejor materia prima. La mayor parte se pesca en las aguas frías del Atlántico Norte y llega normalmente a nuestras plantas en estado de congelación. De ese estado de congelación, el pescado es descongelado de manera muy cuidadosa, que se controla vigilando estrechamente el proceso con un equipo de alta tecnología, para conservar una calidad óptima.

 

          

 
Flekking [seccionado, deshuesado] es una expresión que se usa para designar el proceso por el cual el pescado se corta en dos por el abdomen hasta la aleta caudal y se le extrae la mayor parte (2/3) del espinazo. El pescado así deshuesado se abre, colocándolo en la conocida forma “casi-triangular”, para que la carne obtenga una conveniente absorción de sal. Luego se almacena el pescado en recipientes saladores, poniéndolo en capas que alternan con sal en las cantidades correctas. Cuando los saladores están llenos, se los coloca a salazonar por un periodo mínimo de tres semanas, para obtener el sabor característico.

 

   

 

Después de la salazón se vacían los saladores y el pescado se apila entre enrejados de madera, clasificado por tamaño y vuelto a salar. El pescado se prensa en los enrejados de madera durante unos días, para reducir el contenido de agua.

 

                        
  

 

Hasta el final de la década del 50, el pescado se secaba al aire libre sobre riscos y acantilados, de donde obtuvo el nombre de “klippfisk” [literalmente, “pescado de risco”]. En la actualidad, el pescado se seca bajo techo, en nuestros modernos túneles de secado, los cuales permiten las condiciones óptimas para un secado parejo, que se controla por tecnología de ordenadores y  personal calificado. Tratado de esta forma, apenas se modera el contenido de agua y el pescado conserva todos sus valiosos elementos nutritivos y de sabor. El tiempo de secado es normalmente de 3 a 5 días, y las variaciones de tiempo corresponden a las distintas clases de pescado, el tamaño y las preferencias de los diferentes clientes y mercados.  

 

                              
                             

 



El embalaje es una parte muy importante del proceso, y es realizado por un personal muy competente, que sabe cómo separarlo por calidad, en combinación con el grado de humedad o tamaño, para clasificar cada pescado según su peso. Recientemente se ha instalado un sistema de escáneres de alta tecnología que miden o verifican el contenido de humedad de cada pescado.